La prevención es una parte fundamental del cuidado cerebrovascular. Identificar y controlar los factores que aumentan el riesgo de accidente cerebrovascular puede reducir la posibilidad de sufrir un nuevo evento y ayudar a proteger la salud del cerebro.
En la Clínica Neurovascular en San Juan, evaluamos los factores de riesgo y las condiciones cerebrovasculares de cada paciente para desarrollar un plan de prevención individualizado.
Entre los factores de riesgo más importantes se encuentran:
Presión arterial elevada: la hipertensión es uno de los principales factores de riesgo para el accidente cerebrovascular.
Diabetes: los niveles elevados de glucosa pueden dañar los vasos sanguíneos y aumentar el riesgo cerebrovascular.
Colesterol elevado: puede contribuir al desarrollo de enfermedad aterosclerótica.
Tabaquismo: fumar aumenta el riesgo de enfermedad vascular y accidente cerebrovascular.
Enfermedades cardíacas: algunas condiciones cardíacas pueden aumentar el riesgo de que se formen coágulos que lleguen al cerebro.
Enfermedad de las arterias cerebrales: incluyendo aterosclerosis y otras formas de enfermedad vascular.
Antecedentes de accidente cerebrovascular o ataque isquémico transitorio (TIA): haber tenido un evento cerebrovascular aumenta el riesgo de sufrir otro.
La actividad física regular, una alimentación saludable y evitar el tabaquismo también contribuyen a reducir el riesgo vascular.
No todos los pacientes tienen los mismos factores de riesgo ni necesitan el mismo tratamiento preventivo.
La prevención depende de identificar la causa y el mecanismo del riesgo cerebrovascular. Según el caso, puede ser necesario controlar la presión arterial, diabetes o colesterol, utilizar medicamentos antiplaquetarios o anticoagulantes, evaluar una fuente cardíaca de embolia, o investigar enfermedad de las arterias cerebrales.
La Dra. Vives trabaja en coordinación con el médico primario y otros especialistas cuando es necesario para establecer un plan de prevención específico para cada paciente.
Nuestra evaluación puede incluir:
Evaluación de los factores de riesgo cerebrovascular.
Evaluación de enfermedad de las arterias cerebrales y otros problemas vasculares.
Evaluación de posibles fuentes cardíacas de embolia cuando esté indicado.
Revisión del tratamiento preventivo y de los medicamentos utilizados para reducir el riesgo de accidente cerebrovascular.
Evaluación de condiciones específicas, como el foramen oval patente (PFO), cuando sea pertinente.
Seguimiento de las medidas necesarias para reducir el riesgo de futuros eventos cerebrovasculares.
La prevención no consiste simplemente en controlar números o tomar un medicamento. El objetivo es identificar por qué existe el riesgo cerebrovascular y seleccionar la estrategia preventiva adecuada para cada paciente.
Evaluamos los factores de riesgo cerebrovascular y determinamos las medidas necesarias para reducir el riesgo de futuros eventos, en coordinación con su médico primario y otros especialistas cuando corresponda.”
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